Maquidiario de viaje: Praga con la Gingerbread de Too Faced

¡Buenos y navideños días!

Y es que en esta época del año teníamos que hacer algo especial… ¿Os hace viajar conmigo por los mercadillos navideños de Praga mientras probamos la Gingerbread de Too Faced?

La paleta viene en una caja del color de las galletas y con un ribete de azúcar junto al nombre de la paleta y una galletita de gengibre, ¿Hay algo más navideño?

La paleta como tal es de lata, como las paletas buenas de la marca (a excepción de la peach mattes, claro) pero que mantiene la estética de la caja, cosa que me encanta.

El cierre es de imán y bajo la tapa tenemos un espejo de un tamaño decente, que podría ser mayor si redujeran el tamaño de la galletita.

El esquema de colores me cautivó desde que lo vi: fucsias, anaranjados con algún pop de color. La disposición de la paleta es como la de la Sweet Peach y la Clover, sin tener dos sombas con el doble de tamaño.

Pasamos a los swatches por filas, de una pasada queden como queden.

Primera fila:

Segunda fila:

Última fila:

La pigmentación está muy bien, y es que esta paleta es de las buenas de la marca, pero tranquilos que la veréis en acción en breve.

Como no esperaba hacer un viaje preparé un look para la reseña normal, que es este:

Usé la sombra vainilla mate para sellar la prebase, el tono melocotón medio mate con Glitter de la segunda fila en la cuenca, la tercera sombra de la última fila (duocromo dorado/naranja/frambuesa) de la mitad del párpado móvil hacia afuera, la última sombra de la paleta (topo shimmer) en la zona interior del párpado y el tono hielo en el lacrimal.

En el párpado inferior repetí el proceso del superior.

Y ya os enseño Praga, tranquis 😉.

Día 1: tour por el centro y frío infernal

El primer día decidimos hacer un free tour por el margen derecho del río dado que teníamos sólo dos días así que mejor ir al grano. Los free tours son la mejor opción ya que ves muchos monumentos en el menor tiempo posible y con explicaciones sobre la historia del lugar.

Nota: la luz era una caca, por lo que los tonos de ven un poco regular pero os aseguro que eran muy intensos.

Decidí usar todos los tonos rosas de la paleta: la vainilla mate para sellar el párpado, el rosa palo como sombra de transición (segunda de la segunda fila), el fucsia intenso para marcar la cuenca, el morado oscuro mate en la v externa y en el párpado móvil la sombra duocromo del look anterior.

Por la tarde nos hicimos una ruta por los mercadillos navideños de la ciudad (¡Hay uno en cada esquina!) degustando comida y bebida típica de estas fechas, como el vino caliente especiado o el Trdelnik de Nutella.

Día 2: repaso de lo que vimos por el centro, visita al otro lado del río y tour por el castillo

Este día decidimos revisitar aquellos lugares que vimos muy deprisa en el tour anterior, cruzar el famoso puente de Carlos hacia el barrio del otro lado del río y perdernos por sus calles para descubrir el muro de Lenon y otros rincones de la ciudad.

El maquillaje elegido para mí (porque hoy tenemos invitada especial) fue muy neutro, para demostrar que la paleta es tan versátil que puedes usarla a diario y hacer looks resultones a la vez que sencillos o por contra looks más dramáticos.

Llevo la sombra vainilla mate como siempre, el marrón medio mate de la última fila en la transición, el de la fila de arriba para marcar la cuenca y el marrón muy oscuro de la última fila para marcar la V externa. En el párpado móvil llevo degradados el marrón rojizo shimmer de la segunda fila, el dorado de la primera y el champagne de esa misma fila.

Helena para su look quería algo más dramático pero ponible a su vez, por lo que nos decantamos por un look halo de borgoña a dorado.

Usé el vainilla mate, como supongo habréis adivinado y luego el tono rosa bebé de la última fila a modo de sombra de transición. Oscurecí la cuenca con el marrón cálido de la primera fila y le di un punto extra de calidez en la zona baja de la cuenca con el tono naranja de la segunda fila.

Después, con el tono marrón oscuro con su tono borgoña oscurecí la zona interior y exterior del ojo, sentando las bases del halo. En el centro del párpado apliqué el tono dorado humedecido con spray fijador y difuminado hacia los lados usando el dedo. En el párpado inferior repliqué los pasos de la cuenca.

Por la tarde hicimos un tour por el castillo y luego nos dimos al noble arte del comercio… Y del bebercio 🤣 Y es que Praga es la ciudad de la cerveza, es tan ligera que puedes beber hasta litro y medio sin tener resaca al día siguiente. Eso sí, no seas como yo que conté litro y medio por noche y contabiliza lo de todo el día, o acabarás pasando el día siguiente en el aeropuerto con un aspecto horrible como visteis en stories (@make_me_up_blog).

¡Y esto es todo!

Espero que os hayan gustado la paleta y la ciudad tanto como a mí, ¿Dónde será el próximo Maquidiario? ¡Quién sabe! Igual es dentro de muy poco 😉.

¡Nos vemos en el siguiente post!

2 comentarios en “Maquidiario de viaje: Praga con la Gingerbread de Too Faced

  1. La paleta me ha encantado, me parece bastante equilibrada y sí, es muy mona. Las sombras Ooo Burn! Y Hot Toddy son preciosas. Esta vez he tenido que hacer un esfuerzo para no comprarala, porque tengo cosillas parecidas… He sido muy fuerte! 🤗
    Por cierto, muy chulas las fotos del viaje.

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